En cuanto a los vientres ponemos especial cuidado en que muestren aptitudes como animal de silla antes de iniciar la reproducción.

Por lo tanto todas nuestras yeguas de manada son montadas y probadas.

Es un trabajo arduo y que de alguna manera retrada el ingreso de la yegua joven a la manada, pero es un orgullo para mi saber que todas las madres de Las Saladas mostraron, no solo docilidad y mansedumbre, sino también fueron sometidas a las distintas competencias de la Raza y juzgadas por prestigiosos criadores en su funsión de jurados.